Copa del Mundo de Sudáfrica 2010
La pelota del Mundial es horrorosa, es de supermercado
Julio César acaba de aterrizar en Sudáfrica y ya se ha ganado un enemigo. Ni más ni menos que el balón del próximo Mundial. Para el meta de Brasil, Jabulani (nombre del esférico) es lo más parecido a un balón de supermercado. "La pelota es horrible, parece a las que compras en un supermercado", declaró el cancerbero del Inter de Milán.
Es más, Julio César fue más allá diciendo que el fútbol siempre avanza a favor de los atacantes y en contra de los arqueros. "Todo el mundo quiere ver goles y hacen esféricos que cogen más efecto. Habrá un día en el que veamos al lanzador de penaltis dando un mortal antes de chutar... ¿Quién me mandó escoger esta profesión?", descargó.
El arquero de la selección italiana, Gianluigi Buffon, se unió a los críticos con el balón con el que se disputará el Mundial de fútbol de Sudáfrica. "El nuevo modelo es absolutamente inadecuado", dijo Buffon en la concentración del equipo "azzurro" en Sestriere. "Creo que es una vergüenza jugar un torneo tan importante con este balón", criticó el arquero de la Juventus de Turín en su página web al esférico producido por la firma adidas.
Buffon y el equipo italiano son vestidos por Puma, mientras que Julio César y el seleccionado de Brasil por Nike.
Luego de éstas críticas siguieron Luis Fabiano y todo el seleccionado de España, quienes compararon a la Jabulani, con una "pelota de playa".
En su defensa salieron los ingenieros de la inglesa Universidad de Loughbrough, sus creadores, que aseguran que se trata del balón "más consistente" jamás fabricado.
Según los ingenieros encargados de su diseño, la razón de las quejas de los futbolistas podría deberse no a un fallo del balón, sino a que algunas de las sedes del mundial están localizadas a mucha altitud, lo que hace que la pelota se mueva "más rápido".
Al margen de la veracidad o no de todas estas teorías, muy pocos son los que conocen la historia real que esconde el balón, que se fabrica en Pakistán bajo unas condiciones laborales infrahumanas . Nadie habla del abuso al que son sometidos los auténticos creadores del balón en este país donde, incluso los niños, trabajan por un mísero sueldo. Para hacernos una idea, más de la mitad de los cosedores de balones de fútbol lo hacen de forma extraoficial y perciben un salario inferior al mínimo establecido, ya de por sí bajísimo, 0.30 dólares, apenas 24 céntimos de euro, es lo que cobra un empleado en Pakistán por coser uno de estos balones. La contratación se realiza de forma temporal para reducir costes laborales y la jornada llega a alcanzar las 21 horas diarias. En algunas fábricas no hay baños ni agua potable. (Fuente: "Missed the Goal for Workers: the Reality of Soccer Ball Stitchers")


