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Huida Rauda
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Martes, 24 de Noviembre de 2009 19:04 |
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Mundiales -
Uruguay 1930
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 Apenas finalizó el partido final, el árbitro que dirigió el partido, el belga John Langenus, (quien antes del último cotejo exigió una custodia personal), aprovechó la confusión del final para marcharse directamente al puerto y embarcarse en el transatlántico "Duilio" rumbo a Europa. Pero debido a la gran cantidad de niebla, se habÃan suspendido las partidas de los barcos, finalmente al dÃa siguiente el barco salió rumbo al viejo continente. Tiempo después, en una entrevista recordarÃa que le habÃa dado miedo la pasión con la que se vivÃan los momentos previos al partido y que trató de pasar desapercibido porque si reconocÃan que él era el árbitro designado, seguro que su vida correrÃa peligro. Por otro lado, tanto fue el miedo que tuvo el árbitro designado para dirigir la final, que le exigió a la F.I.F.A. un seguro de vida, en caso de perder el local. Cosa que no ocurrió, y que no hubiera pasado de ninguna manera. El mismo Langenus, fue al primer Mundial de la historia con una doble misión, la de árbitro de fútbol y la de periodista deportivo. Cuando finalizaba cada uno de los cuatro partidos que dirigió y sin siquiera quitarse los pantalones cortos, le pasaba la crónica del cotejo al semanario alemán "Kicker". ¿Qué puntaje se asignarÃa?, ya me lo imagino: "... y lo más destacado del partido, es la brillante actuación del juez Langenus, quien"...
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