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Habla Rattín
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Sábado, 13 de Marzo de 2010 22:06 |
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Mundiales -
Inglaterra 1966
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Años después, el capitán argentino recordaría: “Yo no sabía que significaba esa alfombra, la vi seca y me tiré en ella para descansar y ver el partido un ratito más, después me fui porque me tiraban chocolates, como tenía un poco de hambre, y para darles bronca, me los comía y seguía caminando despacito. Cuando llegué al banderín del córner agarré la banderita inglesa, la retorcí, los insulté y me empezaron a tirar latitas de cerveza. Me fui porque o me mamaba con cerveza o me mataban.
La verdad que el único equipo que era superior a los demás entre los ocho que habíamos llegado a los cuartos de final era Alemania. Inglaterra, mas allá de la ventaja de ser local, no tenía mejor equipo que nosotros. Les podíamos ganar. Y lo hubiéramos hecho si jugábamos en cancha neutral o en Buenos Aires, porque lo del árbitro fue demasiado evidente. Como el “Toto” Lorenzo (el D.T.) me dijo que le podía pedir al árbitro un intérprete si tenía que comunicarme con él, lo hice y terminó expulsándome.
El estaba dirigiendo de forma parcial y nos sentíamos perjudicados por muchos de sus fallos...
En aquella Copa no terminamos campeones porque éramos visitantes. Teníamos un equipazo...El que me dijo que no me despegara del árbitro contra Inglaterra fue Valentín Suárez. En esa época en los Mundiales eras visitante en serio y había que enfriar el partido...Nosotros a pesar de que nos negábamos a aceptarlo, ese partido estaba cocinado de antemano y no había manera de pasar, con tal de frenarnos, hubieran echado a cualquiera. Hay que entender que antes el local, como mínimo, llegaba a las semifinales, porque la boletería era la única fuente de ingresos de un Mundial”.
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