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| Seleccionado
Uruguayo |
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Para el partido
final disputado en el estadio Centenario de Montevideo, una multitud
de 90.000 personas, muchas de ellas llegadas seis horas antes en
barco desde Argentina, colmaron el estadio. El pasaje entre ambas
naciones rioplatenses en tercera clase costaba $ 12, unos 4 dólares
actuales.
A pesar de esa concurrencia, otros tantos no llegaron a tiempo debido
a la niebla y desde el barco escucharon la finalización del
cotejo. Así lo recuerda Varallo: "En la final del
Mundial, el presidente de Gimnasia y Esgrima de La Plata, el equipo
en el que yo jugaba, mandó dos barcos con hinchas a Montevideo
para que me vieran. Lamentablemente, uno tuvo que regresar porque
en el río había mucha bruma".
En la costa uruguaya, los encargados de la seguridad, palpaban de
armas a los argentinos que llegaban a presenciar el partido, ya
que querían evitar el ingreso de armas. Para ver el cotejo
más de treinta mil argentinos se embarcaron rumbo a Montevideo,
pero sólo la mitad llegó a tiempo para presenciar
el partido, debido a que la densa
niebla retrasó la marcha de los barcos y gran cantidad de
hinchas argentinos no llegaron a tocar tierra |
| uruguaya,
ya que el partido ya había terminado.
Los espectadores argentinos, llegados al Uruguay especialmente para
ver la final del Mundo, fueron hostigados, apedreados y agredidos
durante la totalidad del partido por la parcialidad local. |