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| Mussolini
se despide de los futbolistas |
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La
selección italiana viajó hacia Francia para
disputar el Mundial en medio de gran cantidad de presiones
políticas, ya que el gobierno de Francia les había
concedido el asilo político a los exiliados italianos
anti-fascistas que huían de la Italia de Benito Mussolini,
quien personalmente despidió a su seleccionado en el
Palazzo de Venezia, con los jugadores vestidos con ropa paramilitar.
Pero el problema mayor lo tendrían los jugadores italianos
antes de comenzar el primer partido del mundial, donde no
sabían como saludar, ya que si lo hacían con
la mano extendida realizando el típico saludo Fascista
en un estadio repleto de franceses y de italianos disidentes
se tirarían toso el público en contra, mientras
que si no realizaban dicho saludo "Il Duce", se
enteraría y tomaría una reprimenda.
Ante la gran duda que tanto inquietaba al plantel optaron
por estirar tímidamente la mano |
| derecha
y dejar contento al tirano, recibiendo uno de los abucheos
más impresionantes de la historia de los Mundiales,
por parte del público francés. Luego de la segunda
guerra mundial, la historia de la indecisión italiana
se hizo muy conocida en todo el viejo continente. |