En éste
campeonato del mundo se produjo lo que sería la mayor
cantidad de goles en un partido, hasta ese momento, cuando
la selección de Brasil derrotó a su par de
Polonia por 6 a 5, el récord duraría dieciséis
años.
El polaco
Ernst Willimowski es el único jugador que marcó
cuatro goles en un partido de la Copa del Mundo y cuyo equipo
aún así cayó derrotado. Fue en el partido
que Polonia perdió ante Brasil por cinco goles a
seis en el Mundial de 1938.