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| Brasil
e Italia forman antes del cotejo |
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Ya
en las semifinales, el entrenador de Italia, Victorio Pozzo,
suponiendo un posible pase a la final, se dirigió al
aeropuerto a reservar los pasajes para todo el plantel y cuerpo
técnico, pero grande fue su sorpresa cuando le comunicaron
que todos ya se encontraban vendidos a la delegación
e hinchas brasileños.
El rival de los de la península itálica eran
los cariocas, quienes además de ser muy previsores,
estaban totalmente confiados en la segura victoria.
Pozzo se contactó con delegados brasileños,
para pedirle que en caso de ganar Italia les vendan los pasajes,
los cariocas no solo le negaron la propuesta, sino que además
al día, el director técnico italiano recibió
un pasaje a su nombre y una entrada para ver la final del
mundo desde la platea. |
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| Brasil
e Italia forman antes del cotejo |
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Luego de
que Italia derrotara a Brasil, Victorio fue al vestuario
brasileño a pedir que le vendieran los pasajes aéreos,
ésta vez la burla fue reemplazada por la mala educación,
recibió un insulto y un portazo en la cara.
Italia viajó en tren, Pozzo vio la final desde la
platea y la dirigencia carioca se realizó un enema
de pasajes de avión.
Ustedes se preguntarán ¿Por qué el
entrenador itálico visualizó el partido desde
la platea y no en al banco de suplentes?, bueno la respuesta
es la siguiente: por aquel entonces, no estaba bien visto
que el director técnico diera indicaciones desde
el banco, y como Victorio se pasaba los 90 minutos vociferando
y haciendo ademanes, lo invitaron a que siga el encuentro
desde las tribunas.
Desde las graderías Pozzo le daba instrucciones en
dialecto piamontés a su ayudante de campo, Luigi
Burlando y éste se las transmitía a los futbolistas.
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| Ataja
el arquero carioca ante el ataque italiano |
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