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| El
público brasilero recibe de forma hostil a los
futbolistas |
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Antes
de disputar el cotejo frente a Suecia por el tercer puesto,
que ganaron los brasileños por 4 a 2, el entrenador
sudamericano Ademar Pimienta se "acuarteló"
en su habitación del hotel y no salió de allí
hasta la hora del partido.
En su regreso a Brasil, los futbolistas desembarcaron en Montevideo,
capital de Uruguay, y desde ahí cada futbolista fue
a su hogar por tierra para evitar los insultos de los hinchas
y las "molestas" preguntas de los periodistas. |