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| El
presidente francés saluda a los futbolistas |
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Estaba
todo dispuesto para el comienzo del partido, cuando el primer
ministro de Francia, Albert Lebrum, descendió del palco
de honor para desearles suerte a los protagonistas del partido,
al primero que saludó fue a Jules Rimet, al que en
voz muy baja le preguntó cual de los dos equipos era
Francia.
El por entonces presidente de la F.I.F.A., lo tomó
del brazo y lo dirigió delicadamente hacia el árbitro
Georges Capdevielle, designado en agradecimiento por la brillante
organización gala.
Lebrum saludó a los futbolistas, al juez y se retiró
raudo a su palco. |