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| La
copa en manos de Victorio Pozzo |
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Durante
el transcurso de la guerra
la copa quedó en poder de Il dottore Ottorio Barassi,
un alto directivo del fútbol italiano, quien tejió
mil historias en base al escondite que tuvo el trofeo durante
ese lapso de tiempo, debajo de su cama, en una caja de zapatos,
etc. aunque un verdadero maestro del periodismo internacional,
Diego Lucero, decía al respecto: "La copa la
tenía depositada en un banco, en una caja de seguridad
en Roma, que es un lugar donde nunca llegan las guerras, pero
para darse dique y hacerse el héroe inventó
varias fantasías; que la tenía escondida en
adentro de un cajón de vino marca Barbera, que la tenía
guardada en una lata de funghi secchi, que la había
metido dentro de un queso provolone y otras imaginaciones
por el estilo que lo hizo, según declaró,
"para salvarla de lo comunista"". |