Tampoco
pudo participar en el Mundial del ´50, parte
del seleccionado italiano, ya que diez de sus máximas
figuras fallecieron un año antes en un recordado
accidente aéreo el 4 de mayo de 1949 a las
16:02 horas, donde fallecieron todos los jugadores
del Torino de Italia, cuando regresaban de Lisboa,
donde habían disputado un partido amistoso
con el Benfica.
El Torino había sido el mejor equipo de la
postguerra europea, ganador de los últimos
cuatro “scudettos” que disputó
el conjunto, de 1946 a 1949, el campeonato del ´48
lo obtuvo batiendo los récords de mayor cantidad
de puntos obtenida en un torneo (65), mayor goles
a favor (125) y mayor distancia con el segundo (15
puntos), mientras que el campeonato del ´49
fueron ganadores post-morten, ya que el desafortunado
accidente ocurrió cuando al torneo le restaban
disputarce cuatro partidos para finalizarlo y ellos
le llevaban la misma cantidad de puntos al segundo,
en un sentido y por demás merecido homenaje
los dirigentes italianos le dieron el título
a los trágicamente fallecidos.
El avión Fíat G 212 se estrelló
con la Basílica de Superga y no hubo ningún
sobreviviente, murieron 18 jugadores, los directores
del equipo, tres periodistas y toda la tripulación.
Los diarios italianos en los titulares de sus ediciones
publicaron “E morto il Torino”.
No hubo supervivientes y el equipo viajaba al completo.
Una enorme placa conmemorativa fijada en ese muro
en el mismo sitio del impacto ostenta sus nombres:
Bacigalupo, Dino Ballarín, Aldo Ballarín,
Bongiorni, Castigliano, Fadini, Gabetto, Grava,
Grezar, Loik, Maroso, Martelli, Mazzola, Menti,
Operto, Ossola, Rigamonti y Schubert, jugadores;
Erbstein y Lievesley, técnicos; Agnissetta
y Civalleri; directivos y Cortina, masajista. |
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Escena
de Italia vs Suecia |
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