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Argentina
generó nuevamente una gran conmoción al anunciar
que no participaría del Mundial debido a diferencias
existentes entre la A.F.A. y la Confederación Brasileña
de Fútbol (C.B.F.), las cuales nacieron porque en
1949, Brasil organizó un Campeonato Sudamericano,
al cual Argentina no se presentó, aduciendo razones
de fuerza mayor. Ésa fuerza mayor se trataba del
éxodo de sus principales jugadores a Colombia. |
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Por ese motivo, la C.B.F. les prohibió a los equipos
brasileños disputar partidos contra los argentinos.
El Bangú de Río de Janeiro debía jugar
un amistoso contra otro conjunto argentino en Chile, la
Argentina que ya se encontraba inscripta en las eliminatorias
en un grupo con Chile y Bolivia, donde de los tres clasificaban
los dos primeros, canceló el compromiso y se aisló
hasta 1958.
La A.F.A., presidida por Valentín Suárez,
calificó la actitud brasileña de inamistosa
y declaró: “Hasta tanto puedan establecerse
debidamente sus orígenes y alcances, la A.F.A. se
encuentra obligada a adoptar una inevitable medida en resguardo
del indeclinable principio de dignidad y respeto”.
Finalmente la medida fue: no concurrir al Mundial a realizarce
en Brasil y cancelar a tal efecto la inscripción
al mismo.
También atribuyen la posibilidad de que la decisión
la haya tomado el gobierno argentino presidido por el General
Juan Domingo Perón, cuando Valentín Suárez,
quién deseaba profundamente que le selección
nacional participara de dicho torneo, no pudo asegurarle
el triunfo nacional.
Además habría que sumarle la sangría
de jugadores que sufrió Argentina, luego de una demanda
por parte de los futbolistas para tener un régimen
de contratación claro y transparente, donde gran
cantidad de jugadores partieron hacia tierras colombianas
obnuvilados por “El Dorado del fútbol”,
Colombia no se encontraba afiliada a la F.I.F.A. por ese
entonces y por consiguiente no se veía en la obligación
de pagarle un porcentaje al club de origen del jugador argentino,
sinó que todo el dinero se lo pagaban al futbolista.
De esa forma se llevaron a los mejores jugadores argentinos,
sin que la cúpula de la Confederación Sudamericana
de Fútbol (C.S.F.), integrada mayoritariamente por
brasileños, cansados de los reiterados triunfos argentinos
a nivel sudamericano, lo impidieran.
Mas tarde cuando el tema pasó a manos de la F.I.F.A.,
los ingleses lograron que los clubes colombianos pudieran
seguir llevándose los jugadores más destacados
del fútbol argentino, a pesar del presidente, Jules
Rimet, quien bogaba a favor de los clubes sudamericanos.
Una versión afirmaba que todo lo habían tramado
Inglaterra, país que por primera vez jugaba un Mundial
y Brasil, dueño de casa, para quitarse de encima
a la selección Argentina.
Luego de finalizar el Mundial el presidente brasileño
Vargas, quien a pesar de los problemas que existían
entre las federaciones de fútbol de ambos países,
tenía una excelente relación con su colega,
presidente y militar, argentino Perón, designó
embajador de Brasil en Buenos Aires a Bautista Luzardo,
y le encomendó la primordial misión, de solucionar
diplomáticamente el distanciamiento deportivo entre
ambas naciones, orden que cumplió a las mil maravillas,
pero después del Mundial, por las dudas no nos amiguemos
antes. |