Se
lo llama popularmente Maracaná, aunque su verdadero
nombre es “Jornalista Mario Filho”,
en honor al periodista y dueño del diario “Jornal
dos Sports”, quién treinta meses antes
de comenzar el torneo comenzó una campaña,
mediante la publicación de notas y presionando a
los altos dirigentes del fútbol brasileño
para que se construyera un estadio para 200.000 espectadores.
Las autoridades del Municipio de Río, luego de ver
el empeño puesto por el periodista para la construcción
de semejante obra, decidieron bautizarlo con el nombre del
reportero y convertirse de esa forma en el único
estadio de fútbol que lleva el nombre de un cronista.
El estadio que fue sede de la final del mundo se construyó
especialmente para esa ocasión por decisión
del gobierno brasileño y la Municipalidad de Río
de Janeiro, por intermedio del general Anego Menees de Moráis,
quién movilizó a mil quinientos conscriptos
para que pudieran colaborar con la terminación a
tiempo del estadio.
La obra comenzó el 2 de agosto de 1948 y duró
veintidós meses, 665 días exactamente, contaba
con una capacidad de 183.354 espectadores, aunque a la final
asistieron 203.849 personas exactamente, donde había
solamente unos cien hinchas uruguayos.
Fue inaugurado en 1950, un día antes de comenzado
el mundial, con un partido de entrada gratuita donde se
enfrentaron cariocas y paulianas. El partido se disputó
con varios parates sosteniendo vísceras y tribunas
ya que no habían fraguado por completo los materiales.
Ese mismo día Anego Moráis les dijo, por los
altoparlantes del estadio, a los futbolistas seleccionados
brasileños: “Yo hice mi obra, ahora les
toca a ustedes”. |
Pero
ustedes se preguntarán, ¿por qué todos
le llaman Maracaná en vez de Jornalista Mario Filho?,
o ¿por qué Maracaná?, o ¿que
quiere decir Maracaná?, no se pongan ansiosos. Popularmente
se lo conoce como Maracaná, porque el estadio se
ubica en el barrio de Maracaná, sobre la avenida
Maracaná, y Maracaná es una palabra de origen
Guaraní que es una especie de loro que vive en la
selva. |