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Se
cabeceó todo |
Por
la primera ronda del Grupo A, los locales debieron enfrentar,
el 1 de julio en Río de Janeiro, al combinado yugoslavo,
el cotejo terminó con una victoria carioca por 2
a 0, pero lo curioso no fue el resultado ni nada de lo que
ocurrió en el campo de juego.
El suceso raro ocurrió instantes previos a comenzado
el partido, más precisamente cuando el seleccionado
europeo, se preparaba para salir a disputar el cotejo decisivo,
ya que si llegaban a empatar o a ganar los representantes
de Yugoslavia, Brasil quedaría en el camino.
Cuando los que encabezaban la fila empezaron a pisar el
verde césped, no se percataron que Rajko Mitic, lungo
volante yugoslavo, olvidó agacharce y se golpeó
la cabeza con la parte superior del marco de una puerta.
Obviamente el jugador lesionado debió ser atendido
en los vestuarios y sus compañeros hicieron lo imposible
para detener el partido hasta tanto se recupere el longuilíneo
volante creativo. Pero el árbitro oriundo de Gales,
Mervin Griffihs inició el partido de todas formas. |
| Luego
de 10 minutos de juego ingresó Mitic con la cabeza
vendada y el partido comenzó a disputarce con 11
hombres de cada lado.
Brasil había aprovechado bien el jugador de menos
del rival, ya que al momento del ingreso de Rajko, los cariocas
ganaban 1 a 0 con gol de Ademir a los 4 minutos de comenzado
el cotejo.
Cuando transcurrían 30 minutos del primer tiempo,
el árbitro galés del partido, detuvo el partido
para obligar al arquero yugoslavo a cambiar de buzo por
la similitud que tenía con las camisetas brasileñas.
Mas vale tarde....
A los 68 minutos, Zizinho colocaría el 2 a 0 definitivo.
Otra
de las curiosidades, es que todos los árbitros que
intervinieron en el torneo, realizaron un curso en Inglaterra
para perfeccionarce y pulir errores. ¿Que hubiera
hecho el bueno de Mervin sin el curso?, ¿o es que
se hizo la rabona el día que dictaron la cátedra
CAMISETAS I?, o quizás era daltónico... |
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Árbitros
en pleno curso |
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