El centrodelantero brasileño Adhemir Menezes, declararía
horas más tarde: “Ninguno de nosotros
pensó jamás que Uruguay pudiera ganarnos.
Nos parecía que se conformaban con el segundo puesto”.
Tan grande fue la tristeza brasileña que por dos
años su seleccionado de fútbol no volvió
a disputar un partido internacional.