 |
Escena
del cotejo entre Brasil y Suecia |
|
Julio Pérez, integrante de aquél seleccionado
uruguayo recordaba: “Los cronistas se dejaban
impresionar por las goleadas de Brasil, pero no se daban
cuenta que los rivales se achicaban. Y no era para menos.
La tribuna, la multitud, y todas esas cosas que pesaron
en el ánimo de los españoles y los suecos,
permitieron las goleadas. Pero eso con nosotros no camina.
El equipo nuestro jugaba bien y estaba integrado por hombres”.
Skoglund,
jugador sueco, recuerda aquel partido contra Brasil: “Cada
vez que tocaba el balón, explotaban petardos a mi
alrededor: era como un campo minado”.
También Oscar Omar Míguez rememora: “¿Por
qué nos iban a ganar?, ¿quiénes eran?.
Nosotros nos teníamos confianza. Si usted entra sugestionado
es peor...Ese campeonato no se perdía...Estaba escrito
que ese día ganaríamos, no temíamos
ni a Dios ni al Diablo. Si Máspoli hubiese jugado
de delantero, hacía dos goles, y si yo hubiera ido
al arco, atajaba dos penales”. |
 |
Domina
el arquero de Brasil |
|