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Mané
Garrincha |
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Otro
era un muchacho que jugaría por primera vez en un
Mundial era Manoel Francisco Dos Santos “Mané”
Garrincha, también llamado "la alegría
del pueblo" o "el Chaplin del fútbol",
de quien cuentan que debutó sexualmente con una cabra
a los doce años y que su madre era en realidad una
de sus hermanas violada por su padre Amaro.
Mané era analfabeto y alcohólico, reconoció
sólo a nueve de los treinta y seis hijos que tuvo,
que contaba con algo mas de experiencia futbolística
que Pelé, pero sus estudios psicotécnicos,
que le fueron realizados a todos los integrantes del plantel,
le habían diagnosticado “debilidad
mental” y el psicólogo del equipo,
el profesor Joao de Carvalahaes aconsejaba mandar de regreso
a Garrincha por considerado un disminuido mental, “un
tipo de mentalidad simple, no apta para desenvolverse en
un juego colectivo” y a Pelé por ser un
niño con pie plano.
Garrincha llevaba el apodo de un pájaro brasileño,
un ave vulgar, que vuela a gran velocidad pero que es cazada
con gran facilidad por su torpeza, el sobrenombre fue puesto
por uno de sus doce hermanos, ya que consideraba que Mané
era libre, puro y feo como aquél ave.
Su infancia se vio entristecida debido a una poliomielitis
que le torció las piernas y a padecer una marcada
desviación en su columna vertebral, también
contaba con algunos defectos en los pies y tenía
una pierna más corta que la otra, todos éstos
problemas físicos hicieron suponer que éste
“garoto” jamás podría llegar a
practicar ningún deporte, más aún si
a eso le sumamos su adicción al cigarrillo desde
los diez años.
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Incluso
cuando fue a hacer una prueba para ingresar al Vasco da
Gama, el técnico se negó a probarlo con el
resto de los jugadores diciendo: “Ya nos mandan hasta
tullidos”.
Cuenta Nilson Santos que cuando con tan sólo diecinueve
años de edad llegó a probarse como jugador
de fútbol al club Botafogo de Río de Janeiro,
en la primera pelota que tocó desparramó a
dos defensores y le hizo dos caños consecutivos al
propio Santos, quién viendo la increíble habilidad
del joven le pidió al entrenador que lo contraten
en el acto.
Tanto era su dominio de balón que fue el inspirador
del taurino grito de OLE, cuando dejaba desairado a su marcador
de turno.
Cuando le preguntaban si sabía quién lo iba
a marcar, él siempre respondía Joao, lo que
sus compañeros nunca pudieron saber es que si Joao
significaba que no le daba importancia a su marcador o si
lo decía en referencia al psicólogo Joao de
Carvalahaes, quien lo quería dejar afuera del Mundial. |