|
|
Al
término de la final disputada el 29 de Junio en el estadio
Rasuanda, (con capacidad para 55.000 espectadores, fue inaugurado
en 1937), donde ganaron los sudamericanos por 5 a 2, el capitán
brasileño Bellini, le solicitó al árbitro francés,
Maurice Guigue, que le obsequiara la pelota para |
 |
La
copa en buenas manos |
|