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| No fue el único perro que estuvo cerca de la Copa del Mundo |
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Durante éste mundial no sólo le
robaron a los equipos americanos, sino que también
se robaron la copa Jules Rimet de una sala donde se encontraba
expuesta para una exposición de sellos postales en
el Central Hall de Westminster en Londres.
La copa fue sustraída de una vitrina cuyos cristales
no fueron violentados y por la recuperación de la misma
se ofrecieron 6.100 libras esterlinas.
Algún “amigo de lo ajeno”, como
fácilmente lo titularía algún periodista
de pocas luces, se hizo dueño de la Copa del Mundo
el 20 de marzo del ´66 antes de las nueve de la mañana
y la escondió, a pesar de haber intervenido la mismísima
Scotland Yard, a la semana, un perro doméstico llamado
Pickles, la encontró bajo un árbol en un jardín
de las periferias de Londres, más precisamente en el
barrio de Beulah Hill, por donde su dueño, David Corbett,
lo sacaba a pasear todas las mañanas, inmediatamente
se convirtió no sólo en héroe nacional,
sino que también en uno de los perros más populares
del fútbol mundial, junto con algunos jugadores seleccionados
por Carlos Salvador Bilardo. |