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HABLA EL RATA
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| Onega, Perfumo y Rattín vs el juez |
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Años después, el capitán argentino
recordaría: “Yo no sabía que significaba
esa alfombra, la vi seca y me tiré en ella para descansar
y ver el partido un ratito más, después me
fui porque me tiraban chocolates, como tenía un poco
de hambre, y para darles bronca, me los comía y seguía
caminando despacito. Cuando llegué al banderín
del córner agarré la banderita inglesa, la
retorcí, los insulté y me empezaron a tirar
latitas de cerveza. Me fui porque o me mamaba con cerveza
o me mataban.
La verdad que el único equipo que era superior a los demás entre
los ocho que habíamos llegado a los cuartos de final era Alemania. Inglaterra,
mas allá de la ventaja de ser local, no tenía mejor equipo que
nosotros. Les podíamos ganar. Y lo hubiéramos hecho si jugábamos
en cancha neutral o en Buenos Aires, porque lo del árbitro fue demasiado
evidente. Como el “Toto” Lorenzo (el D.T.) me dijo que le podía
pedir al árbitro un intérprete si tenía que comunicarme
con él, lo hice y terminó expulsándome. |
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| Rattín es expulsado |
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El estaba dirigiendo de forma parcial y nos sentíamos
perjudicados por muchos de sus fallos...
En aquella Copa no terminamos campeones porque éramos
visitantes. Teníamos un equipazo...El que me dijo que
no me despegara del árbitro contra Inglaterra fue Valentín
Suárez. En esa época en los Mundiales eras visitante
en serio y había que enfriar el partido...Nosotros
a pesar de que nos negábamos a aceptarlo, ese partido
estaba cocinado de antemano y no había manera de pasar,
con tal de frenarnos, hubieran echado a cualquiera. Hay que
entender que antes el local, como mínimo, llegaba a
las semifinales, porque la boletería era la única
fuente de ingresos de un Mundial”. |
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