Cuando la selección argentina se encontraba ya sin chances de acceder a la final del mundo, debían enfrentar a Alemania Oriental el 3 de Julio, lo hicieron guardando luto debido al fallecimiento del hasta entonces presidente argentino el General Juan Domingo Perón ocurrido dos días antes, en la iglesia de San Lambertus, ubicada en la ciudad de Mwettman se improvisó una misa en honor al difunto primer mandatario argentino, a la que concurrieron todos los jugadores y cuerpo técnico de esa nación.
El resultado final de el partido fue un empate en un tanto, a los cuatro minutos de comenzado el encuentro anotó Streich para los alemanes, mientras que a los veintidós también del primer tiempo, convirtió René “el loco” Houseman para los argentinos.
Precisamente, quien igualó el cotejo recuerda: “ Yo tenía bronca porque estaba lejos y sabía que el pueblo sufría, por eso hablé con los muchachos para que no jugáramos el último partido (contra Alemania) . En algún momento se habló de retirar el equipo, pero parece que después alguien apretó a los dirigentes y terminamos jugando. En mi caso, no había manera de convencerme de que saliera a la cancha, hasta que me dijeron que había que ganar para dedicarle el triunfo al General. Yo me veía el luto y lloraba ”.
La contrapartida del delantero argentino, sobre la muerte de Juan Perón, la recuerda Carlos Babington: “ Cuando estábamos allá murió Perón y a nosotros nos avisaron justo cuando empatábamos 20 a 20 un partido de ping pong y Perfumo se lamentó porque no íbamos a poder terminarlo ”. |