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| Escena habitual de aquellos años |
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Cuando la señora María Estela Martínez de Perón heredó el trono presidencial argentino, debido al fallecimiento del general Juan Domingo Perón, tuvo que atender algunas pequeñas cuestiones referidas al Campeonato del Mundo que se iba a organizar en ese país, el por entonces poderoso ministro José López Rega , interfirió activamente en lo que respecta a la organización del torneo, tanto es así que el 12 de mayo de 1974 firmó un decreto para designar una Comisión de Apoyo al Mundial.
Aquel decreto incluía una cláusula, bastante sospechosa por cierto, que decía lo siguiente: “Exceptúense por un plazo de noventa días a partir de la firma del presente, de las disposiciones establecidas por el decreto 5720/72, Régimen de las Contrataciones del Estado, las compras que en función de los considerandos del presente deban realizarse, autorizándose a la Comisión la concertación de compras directas, cualquiera fuere su monto”. En esa época se designaron las cuatro subsedes: Mar del Plata, Córdoba, Rosario y Mendoza.
Al tomar el poder los militares, el 24 de marzo de 1976, le dirigieron mas atención al tema y edificaron la asociación mas terrible entre política y deporte de la historia del país, ya que la copa del ´78 se disputó en el marco de una dictadura particularmente salvaje. |