En una final del mundo vibrante, los locales derrotaron a los holandeses por tres a uno en tiempo suplementario, luego de ir ganando uno a cero con gol de “El Matador” Kempes durante gran parte del encuentro, faltando sólo ocho minutos para el término del partido empata el conjunto visitante y cuando se iban los noventa reglamentarios, Robby Resenbrink, quién había marcado el gol número mil de los mundiales en éste torneo de penal ante Escocia, luego de enfrentar en una mana a mano al arquero argentino, hizo rebotar la pelota contra el palo. En el tiempo suplementario Argentina arrasó con Holanda y entre Kempes y Bertoni, sellaron el resultado final.