Tal como lo había anticipado Joao, siete días después de la abdicación colombiana, cuatro países se ofrecían como posibles sedes para el mundial del ´86: Brasil, México, Canadá y Estados Unidos.
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| Mascota del Mundial de U.S.A. 1994 |
Ante éstos candidatos, Havelange se encontró en una encrucijada, Canadá además de no tener historia futbolística, no contaba tampoco con la infraestructura necesaria para organizar un torneo de tamaña magnitud.
Si elegía a Brasil se iba a encontrar a la opinión pública en contra ya que por ser oriundo de ese país, hubiera parecido que hubiera “empujado” a Colombia para favorecer a su tierra natal, cuando en realidad lo que buscaba era realizar el torneo en U.S.A.
Pero visto y considerando que la Confederación Sudamericana de Fútbol podría boicotear el Mundial y que la población norteamericana era totalmente indiferente al “soccer”, decidió optar por México.
El cual contaba con los escenarios adecuados (tan sólo doce años atrás se había disputado el mejor torneo del mundo futbolísticamente hablando), y tendría el apoyo de Sudamérica.
¿Y Estados Unidos?, muy simple, el gran país del norte no se quedaría sin la posibilidad de organizar su mundial. El 21 de mayo por la mañana, Henry Kissinger, prometió apoyar la candidatura de México ´86 si Havelange prometía la candidatura de U.S.A. ´94, el próximo mundial a disputarse en el Continente Americano. De ésta forma los norteamericanos lograron la posibilidad de organizar su Mundial. |