La selección argentina clasificó para el Mundial de México ´86 luego de un agónico empate con la selección de Perú en el Estadio del Club Atlético River Plate.
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| Reyna marca a Maradona |
Cuenta la leyenda que Carlos Salvador Bilardo, tan amigo de las cábalas tembló al enterarse que la definición de las eliminatorias las tendría que disputar contra Perú y encima de local, igual que en vísperas del Mundial del ´66, en el cual Argentina no pudo clasificarse, aunque en ésa oportunidad el partido se había disputado en la cancha de Boca Juniors.
Al cabo del primer tiempo contra Perú en el ´85 (hay que tener en cuenta que a los argentinos un empate los clasificaba para el mundial), los visitantes ganaban por uno a cero, pero se habían quedado sin su delantero más peligroso, Franco Navarro Monteiro, gracias a un artero golpe del defensor Julián Camino, quién lo golpeó al minuto de juego, tan violentamente y con tanta premeditación, que obligó a que lo retiraran de la cancha en camilla, Camino hacía ocho meses que no disputaba un partido de selección y en el segundo tiempo fue sustituido por Gareca y nunca más volvió a representar a la Argentina en otro partido.
Cuenta la historia que en los vestuarios el Director Técnico se quedó sin palabras frente a sus dirigidos y ante el temor de no clasificar comenzó a llorar delante de ellos, entonces se puso de pie el capitán argentino, Daniel Alberto Passarella, lo agarró al entrenador de las solapas del traje y le dijo “... no te preocupés que a la Argentina al mundial la voy a llevar yo ...”.
El partido estaba por finalizar, corría el minuto 81 y Perú seguía ganando por el mismo marcador, entonces Passarella robó una pelota en su propia área y empezó a correr hasta el arco rival, con más fuerza y garra que habilidad, cuando vio que no podía avanzar mas, sacó un terrible remate al primer palo del arquero que dio en ambos postes y quedó girando suavemente hasta que Ricardo Gareca la empujó al fondo de la red.
Tenía razón Bilardo cuando repetía sin cesar que “ Las eliminatorias son más difíciles que el mismo Mundial ”. |