Diego en Nápoles fue “Santa Maradonna” y San Genaro se convirtió en “San Gennarmando”, llamado así por el ocurrente vendedor de las estampitas religiosas donde aparecía la imagen de Maradona con una mitra de obispo tricolor y la casulla bordada de San Genaro.
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| Maradona con la copa Uefa |
Cuando la posibilidad de que Maradona vistiese la casaca napolitana era todavía lejana, el presidente del Nápoli, Corrado Ferlaino declaró en un diario de esa ciudad: “ Maradona es un buen jugador, pero no se si conviene traerlo. Yo preferiría que viniera otro. Sócrates, por ejemplo ...”.
A la mañana siguiente todos los vidrios de su mansión aparecieron rotos por los furiosos tifosis.
Por la tarde, Ferlaino volvió a hablar para los medios: “ Maradona es nuestra prioridad. Lo quiero si o si en el Nápoli ”. Al amanecer tocaron el timbre que la misma casa, pero curiosamente esta vez encontraron muchos ramos de flores.
El pase de Diego Maradona al Nápoli tuvo varias aristas inéditas y bastante insólitas para un simple pase de un jugador de fútbol.
A pesar de que se comentaba que “al diez” lo había comprado “La Camorra Napolitana”, nada estaba más errado, tampoco habían puesto los diez millones de dólares que costaba su pase el Nápoli, ni su presidente Corrado Ferlaino.
El dinero lo había aportado Geovani Agnelli, presidente de la Fiat y dueño de la Juventus de Milán.
El Barcelona, club donde jugaba Maradona antes de arribar a Nápoles, no quería ceder al argentino a ningún club de elite europeo, ni a la Juventus, ni al Inter, ni al Milán, porque podrían ser futuros rivales en la Copa de Europa.
Aparentemente toda la transacción había salido a la perfección, los españoles jamás sospecharon que le vendieron su jugador a la Juventus, y Farlaino, jamás sospechó que los napolitanos nunca le devolverían a Maradona, ni tampoco el efectivo. Ahí es cuando empezaron los grandes problemas entre el Norte y el Sur de Italia.
Cuenta la historia que Joan Gaspart, por ese entonces vicepresidente del Barcelona, apenas se acordó la venta al Nápoli le suplicó a Diego que le firme un autógrafo explicándole: “ Si, fírmeme un autógrafo porque usted es el mejor jugador del mundo y lo acabamos de perder. Ahora somos un club más ...”.
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| Un Nápoli ganador |
Cuando Maradona firmó su contrato con el Nápoli, su pase se confirmó sólo quince minutos antes del cierre definitivo de las fronteras italianas hasta 1986, miles de napolitanos le agradecieron a San Gennaro por la transferencia arrodillándose frente a la Catedral, también intentaron, aunque fallidamente, copar el consulado español en Nápoles, incluso un fanático se encadenó a las rejas del frente de dicho edificio diplomático y prometió que se quedaría allí hasta que se realice el pase.
Además en esa semana casi trescientos niños del sur de Italia nacieron con el nombre de la estrella futbolística.
También en esa semana Emilio Campese vendió cincuenta mil copias de un disco que de uno de sus lados contenía el “Tango Maradona” (una particular versión de el tango “El Choclo”), mientras que de el otro contenía el “Himno a Maradona”.
Las paredes de las calles de el barrio donde residiría “el diez”, de la noche a la mañana, se encontraron pintadas con la imagen del jugador y una leyenda que decía: “Vamos Maradona todavía”.
En las calles céntricas de Nápoles comenzaron a venderse muñequitos de tela con rulos negros en la cabeza con la camiseta celeste.
Incluso el fanatismo casi desmedido de los fanáticos, llegó a que más de 25.000 votantes en una elección comunal napolitana, sufragaran por el inexistente candidato Diego Armando Maradona.
El día de la presentación oficial de Diego Armando Maradona en el Nápoli, el 5 de Julio de 1984, donde solamente se presentaba al jugador en sociedad, no había ningún partido, los hinchas napolitanos colmaron el estadio de ochenta mil almas y banderas con inscripciones como “ Maradona eres el Carlos Gardel de la pelota ”. Ese estadio completo rugía:
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| Supercopa Italiana |
Maradona
Ocúpate vos
Sin no sucede ahora
No sucederá más
La Argentina tuya está aquí
No podemos esperar más.
La prensa lo recibía con textos por el estilo: “... Haber traído a Maradona al Nápoli es como llevar a Pavarotti a cantar en un teatro de bataclanas... ”.
En el Nápoli fue Campeón de la Liga el 10 de Mayo de 1987 (Scudetto), también ese año el Nápoli alzó los trofeos de la Copa Italia y de la Copa UEFA en 1987 y 1990 respectivamente, otra vez Campeón de la Liga en 1990 y Campeón de la Supercopa de Italia en 1991. Con un total de ochenta y un goles convertidos. |