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| Joseph Blatter |
Éste fue el último campeonato del mundo con Joao Havelange como presidente de la F.I.F.A., ya que días antes de comenzado el torneo, el brasileño declaró que ya no deseaba ser reelecto, entonces fue cuando le brindó todo su apoyo a Joseph Blatter, el cual ganó las elecciones (siguiendo la tradición comenzada por Joao) de forma ilícita, comprando más votos que ganándolos.
Blatter, quién había trabajado para la firma productora de relojes Longines, que luego fuera contratado por Dassler para trabajar en la empresa Adidas, ahora de la mano de su buen amigo Adi, pasaba a ser el presidente de la F.I.F.A.
Según la historia “oficial” Blatter le había ganado la primera ronda a Lennart Johanson, por 111 votos contra 80, cuando éste último se retiró de la contienda, ya que debido a que ninguno se había impuesto por los dos tercios de los sufragios debían continuar votando los 191 referentes de las confederaciones de fútbol hasta que alguno de los dos postulantes obtuviera las dos terceras partes de la elección.
El periodista británico, David Yallop, en su libro titulado: “ Cómo ellos robaron el fútbol ” (en referencia a Havelange, Blatter y Adi Dassler), escribió: ...“ Tengo pruebas de que por lo menos veinte votos fueron comprados y pasaron de Lennart Johanson (el otro competidor por el trono de la F.I.F.A.) al que luego ganaría las elecciones...pude comprobar que delegados de por lo menos cinco países habían recibido 50 mil dólares...Uno de los trucos utilizados por Blatter para obtener los votos africanos fue un viaje con todos los gastos pagos para veinticinco secretarios generales de asociaciones africanas en octubre de 1997...Incluso el encargado de entregar el dinero fue el delegado de Quatar, Mohamed Bin Hamman, en los días previos a la elección de presidente de la F.I.F.A., se encargó se hacerle lobby a Joseph Blatter, un hombre que coleccionaba corpiños, intentando convencer a cuanto dirigente apoyaba a Johanson, cuando no podía persuadirlos verbalmente, lo hacía por medio de un cheque por 50 mil dólares... ”.
Tan grande fue la sospecha que los tres delegados de Arabia Saudita, debido a las desconfianzas mutuas, cuando fueron a emitir su sufragio lo hicieron los tres al mismo tiempo en el mismo cuarto oscuro.
Obviamente Blatter negó todos los cargos de corrupción y la F.I.F.A., como era de esperarse, declaró que no había nada más que decir sobre la materia.
A pesar de la gran cantidad de dinero que ingresa a las arcas de la F.I.F.A. anualmente, parece que su actual presidente no se encuentra del todo conforme, ya que a principios de 1999, anunciaría que: “... El negocio del fútbol necesita un mundial cada dos años...eso le daría más status al fútbol de selecciones... ”, con el correr de los meses nos enteramos que para poder realizar su idea del Mundial bianual, y que el calendario del fútbol no se superponga y sobrecargue, Joseph planteó que los torneos nacionales tuvieran solamente 16 equipos, aunque justificó su propuesta argumentando que con menos partidos se reducirían notablemente las lesiones de los jugadores.
Su rival en la lucha por la presidencia de la F.I.F.A., el sueco Lennart Johansson, le contestó: " Me sorprendió que Blatter, haya vuelto al viejo sistema según el cual el presidente se adjudica el derecho de realizar anuncios sin consultar a nadie, y eso no lo puedo aceptar ". |